Ocho meses bajo presión: ¿Soy solo el sostén económico de mi familia?
Durante ocho meses he entregado la mitad de mi sueldo a mis padres para ayudarlos a mantener nuestro hogar en Ciudad de México. Como hijo único, siempre he sentido el peso de sus expectativas y el control sobre mis decisiones, debatiéndome entre la culpa y el deseo de libertad. Esta es mi historia de lucha interna por encontrar mi propia voz y preguntarme si la lealtad familiar debe significar renunciar a uno mismo.