Cuando mi hijo cruzó la frontera y yo quedé al otro lado
Mi hijo, Santiago, se casó y se fue a vivir a Estados Unidos. Yo siempre le dije que debía buscar su propio camino, pero nunca imaginé que el silencio y la distancia serían tan dolorosos. Ahora, cada llamada no contestada es una herida abierta que me hace cuestionar si hice lo correcto.