El secreto tras las paredes: La verdad que mi hija trajo de casa de sus abuelos
Mi nombre es Carmen, tengo 36 años y vivo en Madrid con mi marido, Luis, y nuestra hija Lucía. Durante meses, Lucía lloraba cada vez que volvía de casa de mis padres, sus abuelos. Cuando decidí esconder una grabadora para descubrir la verdad, lo que escuché cambió mi vida y la de mi familia para siempre.