Cuando el pasado golpea la puerta: Un almuerzo de domingo que lo cambió todo
Un domingo cualquiera, mi hijo trajo a casa a su prometida, sin saber que ella fue quien lastimó profundamente a mi hija años atrás. Entre lágrimas, silencios y miradas cargadas de reproche, tuve que enfrentar el dolor de mi hija y la felicidad de mi hijo, mientras la familia se dividía entre el perdón y la lealtad. Esta es la historia de cómo una comida familiar se convirtió en el escenario de viejas heridas y decisiones imposibles.