Después de la Tormenta: Aprendiendo a Elegir Mi Propia Felicidad
Hace tres años, creía que la soledad sería mi única compañía hasta el final de mis días. Mis hijos ya no vivían conmigo y mi esposo me había dejado por otra mujer. Pero cuando finalmente conocí a un hombre que parecía perfecto, descubrí que la verdadera felicidad no depende de nadie más que de mí misma.