Entre lo que fui y lo que quedó: el precio invisible del sacrificio
Una noche lo perdí todo, incluso a mí misma, en una casa que había construido con amor y renuncia. Mi historia no habla sólo de soledad, sino del miedo atroz a no ser vista nunca más, de sentirme prescindible en mi propio hogar. Hoy necesito preguntar: ¿merece la pena sacrificarlo todo por los que amas si al final desapareces tú misma?