Huyendo al trabajo para escapar de mi marido: Detrás de mi sonrisa diaria se esconde un dolor profundo
Jamás pensé que desearía tanto oír el ruido de la alarma del despertador. Ahora soy esa mujer que se refugia entre papeles y reuniones en la oficina para no enfrentar el silencio frío que reina en mi casa. Mientras sonrío a mis compañeros, me pregunto si se darán cuenta de la tristeza que cargo.