¿Soy una mala madre por no poder ayudar económicamente a mi hija?
Siempre soñé con ser madre y, tras años de espera, mi hija Lucía llegó a mi vida cuando ya tenía 45 años. Ahora, en mi jubilación, Lucía me reprocha no poder apoyarla económicamente como lo hacen sus suegros. Me pregunto si el amor y el esfuerzo de toda una vida valen menos que el dinero que nunca tuve.