El día que mi mundo se vino abajo
Ese día, todo cambió para mí. Me llamo Mariana y una simple mañana de retraso destapó los secretos y heridas de mi familia, obligándome a enfrentarme a la verdad que siempre quise ignorar. Entre gritos, lágrimas y decisiones imposibles, aprendí que a veces perderlo todo es el único camino para encontrarse a uno mismo.