Un mes para irme: la decisión que rompió mi hogar
Mi suegra me dio un mes para abandonar la casa y mi esposo, Julián, la apoyó. Creí que teníamos una familia unida, pero la convivencia, los secretos y las presiones económicas sacaron a la luz lo peor de todos. Ahora, con el corazón roto, me pregunto si alguna vez fui realmente bienvenida en su mundo.