La soledad de los bancos del parque: una tarde cualquiera en Madrid

La soledad de los bancos del parque: una tarde cualquiera en Madrid

Hoy quiero contaros lo que sentí hace unos días, cuando la ciudad me hizo sentir invisible. A mis setenta y ocho años, la vida parece cada vez más ajena, como si el mundo girara demasiado deprisa para los que caminamos despacio. Lo que me ocurrió en el parque fue solo una chispa, pero encendió en mí una reflexión sobre cómo tratamos a nuestros mayores.