El día que mi suegra cruzó la línea: Cuando la austeridad se convierte en descuido
Nunca olvidaré el momento en que abrí la puerta de la casa de mi suegra, Marta, y vi a mis hijos envueltos en mantas viejas, temblando de frío. La obsesión de Marta por ahorrar dinero había llegado demasiado lejos, y ese día me enfrenté a una realidad dolorosa sobre los límites de la frugalidad y el cuidado familiar. Lo que descubrí después me hizo cuestionar no solo a mi suegra, sino también mis propias creencias sobre el dinero, el amor y la familia.