Gasté Todo Nuestro Dinero en un Abrigo de Marca: ¿Valió la Pena Mi Egoísmo?
En una tarde fría de septiembre en Buenos Aires, gasté todo mi sueldo en un abrigo de diseñador. Sabía que era una locura, pero en ese instante, mi deseo de sentirme valiosa pudo más que la razón. Ahora, mientras mi familia enfrenta las consecuencias, me pregunto si alguna vez podré perdonarme.