Cuando el hogar ya no abriga: El renacer de Mariana
Me llamo Mariana y, una noche cualquiera, me descubrí frente al fregadero, con las manos sumergidas en agua fría y la mirada perdida entre platos sucios. Mi esposo, Andrés, y yo apenas cruzábamos palabras, y la rutina había apagado la chispa de nuestro hogar. Esta es la historia de cómo, entre silencios y lágrimas, encontré el valor para buscarme a mí misma y reconstruir mi vida desde las cenizas.