Siempre fuiste capaz, mamá: El verano que me rompió el corazón
Este verano cuidé a mis nietos esperando que mis hijos valoraran mi ayuda, pero la rutina y las expectativas familiares me dejaron más sola que nunca. Mi historia es la de una madre y abuela cuya entrega y amor quedaron invisibles ante los ojos de quienes más ama. Entre risas infantiles y silencios dolorosos, descubrí el peso de la soledad en la familia.