Nadie me defendió, pero aprendieron a temer mi sombra
Me llamo Lucía y nunca olvidaré la noche en que todo cambió en mi pequeño pueblo de Castilla. Creyeron que podían aplastarme porque estaba sola, pero no sabían que llevaba años aprendiendo a sobrevivir en la oscuridad. Aquella noche no hubo pelea, solo una lección que aún resuena en las calles de mi infancia.