El piano de la vergüenza

El piano de la vergüenza

Esa tarde, la humillación se convirtió en asombro y cambió mi vida para siempre. Mi nombre es Lucía, y jamás olvidaré el día en que Andrés Del Valle me obligó a tocar el piano ante todos sus invitados. Lo que comenzó como una humillación pública terminó siendo el inicio de mi libertad y el derrumbe de su orgullo.