El precio del silencio: confesiones de un hijo en Madrid
Una llamada inesperada a media tarde me obligó a enfrentar la verdad sobre mi familia y sobre mí mismo. Entre secretos, reproches y una confesión tardía, descubrí que el éxito profesional no puede comprar el perdón ni la paz interior. Ahora, me pregunto si aún estoy a tiempo de reconstruir lo que destruí con mi silencio.