No fue para ellos que compramos esta casa: Cuando la familia se instala sin invitación. Mi lucha por mi propia vida
Me llamo Mariana, tengo 38 años y vivo con mi esposo Andrés y nuestros dos hijos en una casa a las afueras de Bogotá. Nuestra felicidad familiar se puso a prueba cuando mis suegros, sin previo aviso, se mudaron a nuestra casa y no mostraron intención de irse. Esta es la historia de los conflictos, las intrigas y la pregunta de cuánto se puede sacrificar realmente por la familia.