Después del adiós: Aprendiendo a respirar en la soledad
Mi esposo, Julián, me dejó una noche cualquiera, llevándose consigo la promesa de una vida nueva y dejándome a mí con los niños, el crédito y un silencio que pesaba más que cualquier deuda. Aprendí a sobrevivir entre la rutina, el miedo y la esperanza, enfrentando la mirada de mi madre, la incomprensión de mis vecinos y el juicio de una sociedad que no perdona a las mujeres solas. Esta es la historia de cómo busqué sentido y fuerza en medio del abandono y la incertidumbre.