Cuando mi suegra dijo: «Entonces la hipoteca la firmas tú» – Un billete de vuelta a casa con una maleta
Me casé con diecinueve años, convencida de que el amor bastaba. Viví con mi marido y mi suegra en un piso pequeño de Madrid, donde cada día era una batalla silenciosa. Una noche, una frase en la mesa lo cambió todo y me obligó a replantearme mi vida desde cero.