Nuestra hija ya no es la misma: ¿La hemos perdido para siempre?
Escribo estas palabras con las manos temblorosas de rabia y tristeza. Mi hija, Camila, ya no es la joven que criamos con tanto amor; desde que se casó con Julián, siento que la pierdo cada día más. No sé cómo recuperarla ni cómo sanar el vacío que dejó su distancia en nuestra familia.