Cuando la abuela elige: una herida que no se cierra
Mi nombre es Lucía y nunca imaginé que el nacimiento de mi hija destaparía las grietas más profundas en mi familia política. Mi suegra, Carmen, siempre decía que estaba demasiado cansada para ayudarnos, pero cuando su hija dio a luz, de repente recuperó toda su energía. Esta es la historia de cómo la preferencia y el dolor pueden romper hasta los lazos más fuertes.