Encerrada en la mansión Rivera: secretos tras la puerta del baño
Aquella mañana, mientras la lluvia golpeaba los cristales de la mansión Rivera, sentí que mi vida cambiaba para siempre. Nunca imaginé que la maldad de una persona pudiera llevarme a una situación tan desesperada, ni que el destino me pondría a prueba con los gemelos en mis brazos y la verdad oculta tras una puerta cerrada. Ahora, mirando atrás, me pregunto si alguna vez podré confiar de nuevo en quienes parecen tenerlo todo.