Cuando la fe es lo único que queda: Mi nieta, mi oración y el milagro que no esperaba
En medio de la noche, mi nieta Camila me confesó su deseo de rendirse ante la vida. Mi fe, tambaleante pero viva, fue mi refugio mientras luchaba por salvarla del abismo. Esta es la historia de cómo la oración y el amor familiar nos sostuvieron cuando todo parecía perdido.