Mi marido y yo acabamos dividiendo la nevera por culpa del dinero, y cuando por fin hablamos ya casi no nos reconocíamos
Pensé que lo nuestro se estaba rompiendo por el alquiler, la luz y cuatro tonterías de casa, hasta que vi una cinta aislante cruzando la nevera y entendí lo lejos que habíamos llegado. Cuando por fin nos sentamos a hablar, salieron miedos y secretos que llevábamos meses tragando 😔💸🧊 Si quieres saber cómo acabó esa conversación y en qué punto estamos ahora, te lo cuento aquí abajo.