Cuando la lluvia no cesa: El día que mi suegra cruzó la puerta (y mis límites)
Una tarde lluviosa, mi suegra llegó sin avisar y puso a prueba mi paciencia y mis límites. Entre el miedo al conflicto y la necesidad de proteger mi espacio, tuve que decidir si abrirle la puerta o defender mi tranquilidad. Esta es la historia de cómo aprendí a decir ‘basta’, aunque eso significara enfrentar una tormenta familiar.