Todo saldrá como yo quiero: La historia de Halina González
Sentada en mi viejo sillón, con las agujas de tejer entre las manos y mi nieto dormido a mi lado, me convenzo de que todo en la vida se puede controlar si una sabe ahorrar y ser fuerte. Pero cuando la familia empieza a fracturarse por secretos y resentimientos, me doy cuenta de que ni la mejor cabeza para las cuentas puede evitar el dolor. Esta es la historia de cómo intenté salvar a los míos, aunque el precio fuera mi propia soledad.