Cuidar a mi abuelo: Entre la culpa y la frustración que no me dejan dormir
Desde el primer grito de mi abuelo esa madrugada, supe que mi vida cambiaría para siempre. Cuidarlo me ha enfrentado a mis límites, a mi paciencia y a una culpa que me carcome el alma. No sé si algún día podré perdonarme por los pensamientos que cruzan mi mente en las noches más largas.