El último grito en la casa de los Jacinto: Cuando una mujer común lo cambió todo
Una noche, harta de ser invisible para mi familia, exploté y les di un ultimátum a mi esposo y a mi hijo. Mi decisión sacudió los cimientos de nuestro hogar en un barrio de Ciudad de México, obligándonos a enfrentar verdades dolorosas y a replantear lo que significa ser familia. Ahora me pregunto si el cambio realmente valió la pena o si simplemente abrí heridas imposibles de cerrar.