Cuando le pedí a mis hijos que visitaran a la abuela: una lección de familia y perdón
Un día, cansada de pagar por el cuidado de mis hijos y resentida con mi madre por su distancia, la vida me obligó a enfrentar viejas heridas familiares. Un accidente inesperado cambió nuestras prioridades y nos enseñó el verdadero significado del perdón. Ahora, me pregunto si alguna vez podremos sanar del todo o si las cicatrices familiares siempre nos acompañarán.