El Jardín Que Nadie Ve
En la pequeña ciudad de San Jacinto, me vi obligada a hacerme cargo de los hijos de mi hermano, quienes llegaban a mi casa con miradas tristes y ropa sucia. Descubrí el abandono y el dolor que sufrían, lo que me llevó a enfrentar a mi propio hermano en una discusión desgarradora. Al final, tuve que decidir entre proteger a mis sobrinos o mantener la paz familiar, cuestionando qué significa realmente amar y cuidar a la familia.