Un café frío y una despedida: la rutina que nos separó
Me llamo Mariana y mi vida cambió en una mañana cualquiera, cuando el silencio entre mi esposo y yo se volvió insoportable. La rutina diaria, los pequeños gestos olvidados y la indiferencia nos llevaron al borde del divorcio. Esta es la historia de cómo la costumbre puede desgastar el amor y cómo enfrenté el miedo a empezar de nuevo.