Soledad en la casa de los Guzmán: El eco de los días perdidos
Me llamo Regina Guzmán, y desde que mi esposo murió, la soledad se ha convertido en mi única compañía. Cada mañana, el ritual del café y la mirada perdida por la ventana me recuerda cuánto extraño el bullicio de una familia unida. Hoy, mientras la ciudad despierta, me enfrento al peso de los recuerdos y a la esperanza de que aún hay algo por lo que luchar.