Bajo el Mismo Techo: La Sombra de la Suegra
Me llamo Camila y, tras casarme con Andrés, nos mudamos a la casa de su madre, Doña Rosa, en Ciudad de México. Lo que empezó como una solución temporal para ahorrar, se convirtió en una batalla diaria de silencios, miradas y palabras no dichas. Entre el amor, la familia y la presión social, descubrí que el verdadero hogar no siempre es donde uno duerme, sino donde puede respirar en paz.