Fragmentos que no se pueden juntar
El tercer día después del funeral de mi madre, abrí la caja vieja que ella guardaba en la despensa. Entre recuerdos rotos y secretos familiares, busqué respuestas a heridas que nunca sanaron. Mi historia es un viaje por la memoria, el duelo y la esperanza de reconstruir lo que parece irremediablemente perdido.