Un fin de semana con los suegros: ¿Solo soy la sirvienta en mi propia casa?
Cada fin de semana, cuando llegan mis suegros, siento que desaparezco entre las tareas y las expectativas. Mi esposo Iván parece ciego ante mi dolor, mientras yo me convierto en una sombra en mi propio hogar. ¿Tendré el valor de alzar la voz o me quedaré atrapada en este papel para siempre?