El secreto bajo la lluvia: una despedida en Castilla
La muerte de mi nuera, Lucía, durante el parto, destrozó a nuestra familia. El día del velorio, algo inexplicable sucedió cuando intentamos levantar el ataúd: ocho hombres no pudieron moverlo, y mi súplica de abrirlo desató el horror. Aquella tarde lluviosa cambió para siempre la vida de todos los que estábamos allí.