Cuando mi suegra llegó, sólo su mal genio seguía intacto
Nunca pensé que una visita de mi suegra, Doña Rosa, cambiaría para siempre la manera en que veía a mi familia y a mí misma. Su carácter fuerte y sus palabras hirientes siempre me pusieron a prueba, pero esta vez, algo en ella era diferente… aunque su temperamento seguía igual de terrible. Esta es la historia de cómo una visita inesperada sacó a la luz secretos, resentimientos y, al final, una verdad que me hizo cuestionar todo.