Una súplica bajo la ventana: Cuando toqué la puerta de don Ramiro
Me llamo Zulema y crecí en un pequeño pueblo del interior de México. Tras la muerte de mi papá, mi mamá, mi hermano Luis —que está en silla de ruedas— y yo luchamos contra la pobreza y la soledad. Cuando nuestro único coche dejó de funcionar, tuve que tragarme el orgullo y pedirle ayuda a don Ramiro, lo que destapó secretos familiares y me hizo enfrentar el verdadero valor de la dignidad.