Entre paredes y silencios: la historia de una familia atrapada
Hace un año y medio, mi hijo Julián y su esposa Mariana se mudaron a nuestro departamento en el centro de Ciudad de México. Lo que comenzó como un acto de apoyo se ha convertido en una convivencia tensa, marcada por silencios, resentimientos y la inminente llegada de un nieto. Ahora, me pregunto si alguna vez podremos recuperar la paz familiar.