El último verano en la casa de la abuela
Todo comenzó aquella tarde de agosto, cuando escuché a mi madre gritar mi nombre desde la cocina, con la voz rota por el llanto. Yo, Lucía, nunca imaginé que ese verano en la casa de mi abuela en un pequeño pueblo de Castilla cambiaría mi vida para siempre. Entre secretos familiares, discusiones y la amenaza de perder nuestro hogar, descubrí verdades que me obligaron a replantearme quién era y qué significaba realmente la familia.