¿Por qué no me llevas contigo, hija?
Mi nombre es Mariana. Tengo treinta y ocho años, estoy casada con Andrés y tenemos un hijo maravilloso. Sin embargo, el dolor de no poder cuidar a mi madre enferma en mi propia casa me persigue cada día, enfrentándome a la culpa, el juicio familiar y las heridas del pasado.