Entre el eco de la ausencia: una historia de duelo y reencuentro
Me llamo Lucía y casi no puedo recordar cómo era mi vida antes de aquella mañana gris en que mi madre se marchó para siempre. La casa, que antes rebosaba risas y olores a café, se volvió un santuario del silencio; mi padre y yo, extraños atrapados entre nuestras propias heridas y reproches callados. Aquí desvelo cómo ese vacío lo llené de muros propios, hasta que el destino me llevó a la dura encrucijada: ¿acaso era justo aislarme para sanar, o debía quedarme a cuidar los restos de los nuestros?