La noche en que eché a la tía Rosa de mi casa: ¿fui yo la mala?
La primera visita de la tía Rosa, tras años viviendo en Venezuela, se convirtió en una pesadilla. Sus palabras hirientes y su actitud despectiva me llevaron al límite, obligándome a tomar una decisión drástica. Ahora, me pregunto si actué correctamente o si fui demasiado impulsiva.