El frío que me cambió la vida

El frío que me cambió la vida

Nunca pensé que el frío pudiera marcar tanto mi vida. De joven, desafiaba los inviernos madrileños con ropa ligera, sin importarme el dolor ni las advertencias de mi madre. Ahora, a mis cuarenta años, el frío no solo me cala los huesos, sino que también ha destapado heridas familiares y secretos que nunca imaginé enfrentar.