El precio de un plato roto: Confesiones de una madre española
Me llamo María y he dedicado mi vida entera a mi hijo, sacrificando mis propios sueños tras el abandono de mi marido. Ahora, cuando creía que por fin podía disfrutar de una familia unida, mi hijo me acusa de haber destruido su hogar por una simple petición a mi nuera. Esta es la historia de cómo un pequeño gesto puede abrir heridas profundas y cuestionar todo lo que creíamos saber sobre el amor familiar.