Un carrito vacío y un corazón lleno de preguntas: El día que mi soledad se hizo visible en el supermercado
Creí que sería una mañana común: comprar pan y leche, saludar a la señora Marta, regresar a mi departamento. Pero al llegar a la caja del supermercado y darme cuenta de que no tenía suficiente dinero, sentí cómo la vergüenza y la soledad me envolvían. Ese instante me obligó a enfrentar la realidad de ser una adulta mayor sola en la ciudad, invisible para todos menos para mí misma.