“No puedo seguir criando sola a nuestro hijo mientras tú te escondes en el trabajo”
Desde que nació su bebé, ella aprendió a vivir a base de biberones a medias, noches sin dormir y citas con el pediatra anotadas en el móvil. Mientras intentaba entender cada llanto y cada fiebre, su marido encontraba una razón más para quedarse hasta tarde en la oficina.
Durante meses se repitió que era una etapa, que él estaba nervioso, que ya aprendería. Pero una noche, con su hijo enfermo y una decisión urgente delante, comprendió que no estaba agotada solo por la maternidad. Estaba agotada de sentirse sola dentro de su propia familia.
Lo que ocurrió después le obligó a poner en palabras algo que llevaba demasiado tiempo callando. Descubre su historia completa más abajo 👇👇