Nunca imaginé que mi vida dependería de fingir estar muerta – Confesión de una mujer mexicana sobre la violencia familiar y la huida
Mi nombre es Mariana Torres, tengo cincuenta y siete años, y jamás pensé que mi vida dependería de fingir estar muerta. Recuerdo el frío de la tierra bajo mi cuerpo, la sangre escurriendo por mi mejilla, mientras escuchaba los pasos de mi esposo, Julián, alejándose, convencido de que ya no respiraba. Esta es mi historia de cómo escapé de la violencia familiar en un pequeño pueblo de Veracruz y cómo, entre el miedo y la esperanza, volví a encontrarme a mí misma.